Hch 1,1-11 : “Lo vieron levantarse” Sal 46 : “Dios asciende entre aclamaciones” Ef 1,17-23 : “Lo sentó a su derecha en el cielo” Mc 16,15-20 : “Subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios” Jesús se despide de los discípulos definitivamente con un encargo: «Id por el mundo entero a proclamar el mensaje por todas partes». De ahora en adelante no deberán limitarse al pueblo judío, pues el mensaje de Jesús es universalista y mira a la humanidad entera. Ya no hay un pueblo elegido, sino que es toda la humanidad la elegida y destinada a experimentar la salvación de Dios. Además no habrá lugar donde no se deba anunciar este mensaje de resurrección y vida de Jesús: hay que proclamarlo «por todas partes». Ningún rincón de la tierra, ningún país, ningún grupo de personas estará excluido en principio del reino, pues Jesús ha venido para que no haya excluidos del pueblo ni pueblos excluidos. Pero la tarea iniciada por Jesús de hacer del mundo una fratern...