Escritor, músico, artesano y poeta: la pasión de Luis del Río por el saber le llevó a Dios,

 
 

«Ateo militante, odiaba a la Iglesia»; Nietzsche era su «Biblia»... hasta que investigó en serio.

Leer aquí

Comentarios

Entradas populares de este blog

El Resucitado rompe los cerrojos del miedo que nos aísla. 2º Domingo de Pascua. Divina Misericordia. Ciclo B.